La ciencia me divierte, es lo esencial

Con solo 36 años, es el galardonado más joven en esta disciplina desde 1973 y se lo toma con total naturalidad, como si no fuera a cambiarle la vida. El hallazgo que le ha llevado a la gloria es un material excepcional: el grafeno.

Recibir el Premio Nobel con 36 años recién cumplidos, debería alterar la vida de uno hasta el vértigo. No parece ser el caso de Konstantin Novoselov. El pasado 5 de octubre, en este mismo despacho de la Universidad de Manchester, recibió la llamada telefónica soñada por cualquier científico en cualquier rincón del mundo: era la Real Academia Sueca de Ciencias comunicándole que su antiguo profesor -y ahora colega y amigo- Andre Geim y él mismo eran los galardonados con el Nobel de Física 2010.

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